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Alergias Respiratorias: Cuidado durante el embarazo E-mail
Sector Salud
Jueves, 02 de Diciembre de 2010 13:54

Si bien en esta etapa no se recomienda ingerir medicamentos, una reacción inmunológica exagerada puede ser mucho más dañina para la madre y el niño.

Durante el embarazo, algunas mujeres presentan un aumento de alergias respiratorias (asma y rinitis). Si ello ocurre es muy importante mantenerlas controladas para evitar molestias o complicaciones serias en la madre y que pueden, indirectamente, afectar el crecimiento fetal.

“Aproximadamente, el 70% de las pacientes con alergia leve no presenta cambios en su enfermedad, pero el 80% de las graves empeora. Por esto, es peor no controlarlas y que se puedan producir exacerbaciones o hipoxia, que exponer al feto a la acción de los fármacos, sobre todo porque ya se ha comprobado que hay varios seguros de usar”, dice la doctora Ana María Agar, inmunóloga de Clínica Alemana.

Asimismo, el 75% de las mujeres asmáticas que no tuvieron síntomas en el año previo al embarazo, sí los presenta en esta etapa.

Si bien el ideal es no tomar remedios durante el primer trimestre, porque es cuando se dan la organogénesis y la embriogénesis, se ha demostrado que hay muchos medicamentos seguros e inocuos.

Lo principal es que una mujer alérgica que queda embarazada consulte al especialista para seleccionar el tratamiento farmacológico acorde con la patología y mantener su control. Para el asma, se recomiendan broncodilatadores y corticoides inhalados, y para la rinitis, se administran corticoides inhalados y antihistamínicos.

Actualmente, se sugiere no iniciar una inmunoterapia durante el embarazo y continuarla sólo si ya había empezado, priorizando la vía inhalatoria.

La doctora Agar afirma que, entre los objetivos que se intentan conseguir, está el mantenimiento de la función pulmonar normal, control absoluto de los síntomas, y prevenir episodios agudos.

Pero también puede realizarse un manejo de la alergia sin medicamentos, lo que incluye un monitoreo mensual; educar a la paciente en el reconocimiento de los síntomas de empeoramiento y sobre el plan de acción, y evitar los factores gatillantes, como ácaros y humo de cigarrillo. (Clínica Alemana).