| Aumentan patologías tiroideas en Chile |
|
| Sector Salud |
| Miércoles, 13 de Julio de 2011 16:15 |
|
Enfermedades de la glándula tiroides, como la tiroiditis autoinmune, el hipotiroidismo primario y el cáncer tiroideo diferenciado, parecen estar aumentando su frecuencia en el mundo, y también en Chile. Así lo comenta el Dr. Claudio Liberman, Jefe de Endocrinología del Hospital Clínico Universidad de Chile, basado en una línea de investigación básica y clínica que apoya la hipótesis de una relación entre el consumo excesivo de yodo y el aumento de ciertas enfermedades tiroideas autoinmunes. Desde la década del 60', en Chile y en otras partes del mundo, se adiciona yodo a la sal común como una medida preventiva de salud pública. Ello ha permitido reducir la incidencia de bocio e hipotiroidismo endémico en muchas partes del mundo, porque la glándula tiroidea requiere de yodo para producir hormona tiroidea. Además se ha observado una disminución en la incidencia de cáncer indiferenciado de tiroides, que es un tumor más grave y agresivo que el cáncer diferenciado más común. En cierta forma, el yodo parece reducir la agresividad de los tumores tiroideos malignos mejorando el pronóstico con un buen tratamiento. El consumo constante de yodo adicionado, sin embrago, parece tener efectos no deseados en la prevalencia de enfermedades tiroideas en Chile. Aunque no hay estadísticas globales, algunos investigadores han demostrado aumento de la frecuencia del hipotiroidismo en ciertos pacientes: adultos mayores, consultantes de enfermedades psiquiátricas, en diabéticos tipo 1 (insulino-dependientes) o en portadores de enfermedades reumatológicas autoinmunes, como lupus eritematoso y artritis reumatoidea, entre otros. También se ha observado un aumento de la frecuencia del hipotiroidismo materno, especialmente en las primeras semanas del embarazo. Esta condición debe ser tratada precozmente para evitar los trastornos que produce el déficit de hormona tiroidea en el desarrollo neuro-psicológico en los hijos de estas mujeres. Según estadísticas internacionales, la prevalencia de hipotiroidismo en la población general puede ser cercana al 2-3% de la población adulta. Si se agrega el hipotiroidismo subclínico (aquel que no se presenta con los síntomas clásicos), puede alcanzarse una prevalencia aún mayor, cercana al 6-8%. Claramente, la incidencia aumenta en mujeres más que en hombres y en ciertos grupos como adultos mayores, pacientes con genopatías (Síndrome de Down) y pacientes portadores de otras enfermedades autoinmunes. Se piensa que "la mayor accesibilidad a métodos diagnósticos modernos como la ecotomografía tiroidea y exámenes hormonales específicos, pueden explicar en alguna medida este aumento de prevalencia", señala el especialista. Por este motivo el uso de estos métodos diagnósticos debe ser aplicado con buen criterio y juicio médico. (Hospital Clínico U. de Chile). |
