Bajos niveles de serotonina podrían ser causantes de muerte súbita infantil E-mail
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Lunes, 15 de Febrero de 2010 14:57

1. bebe_durmiendoEl estudio, financiado por el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano, descubrió que bebés que murieron de muerte súbita contaban con niveles menores de serotonina que aquellos que murieron por otras causas.

Un bajo nivel en la producción de serotonina sería una de las causas de la muerte súbita, que afecta anualmente a más de 2.300 lactantes antes de su primer año de vida.

Así lo indican los resultados de un estudio publicado en Journal of the American Medical Association, que fue desarrollado por investigadores estadounidenses, y financiado por el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano.

La serotonina es un neurotransmisor fundamental para regular el sueño, la respiración y el ritmo cardíaco.

Los investigadores señalaron que tener niveles anormales de serotonina podría obstaculizar la respiración de los bebés, mayormente en situaciones difíciles, como inspirar demasiado dióxido de carbono mientras duermen boca abajo. Al respecto, el doctor Allan Guttmacher, director del instituto que financió el estudio, sostuvo que “sabemos desde hace varios años que dormir a los bebés boca arriba es la manera más efectiva de reducir el riesgo de SIDS (Síndrome de Muerte Súbita del Lactante, por sus siglas en inglés)”.

En el estudio se examinaron tejidos del cerebro de bebés que murieron de SIDS y de otras causas. El tejido examinado provenía de la médula, una región en la base del cerebro que regula funciones básicas como la temperatura corporal, la respiración, la presión sanguínea y el ritmo cardíaco.

El equipo halló que los niveles de serotonina en los tejidos de lactantes fallecidos por SIDS eran cerca de un 26% menores que en los tejidos de lactantes fallecidos de otras causas. Además, aquellos que murieron de muerte súbita tenían bajos niveles de la enzima triptófano hidroxilasa, necesaria para fabricar serotonina.

Así, el estudio sugiere que ciertos bebés tienen una vulnerabilidad subyacente al SIDS, lo que podría ser fatal si se combina con dormir boca abajo, por ejemplo, sobre todo durante el primer año de vida. En este sentido, Guttmacher sostuvo que "cuando un bebé está respirando boca abajo, podría no estar recibiendo suficiente oxígeno. Un bebé con un tronco del encéfalo normal voltearía su cabeza y se despertaría. Pero un niño con una anormalidad intrínseca no puede responder a ese factor estresante”.

"Los resultados actuales brindan claves importantes para la base biológica del SIDS y en última instancia podrían permitir identificar a los bebés más expuestos, al igual que estrategias adicionales para reducir el riesgo de SIDS en todos los niños", dijo Guttmacher en un comunicado.

El equipo espera que su estudio conduzca a la creación de un test que mida los niveles de serotonina de los bebés, permitiendo identificar a los niños con mayor riesgo de SIDS. (Reuters).