| Descubren cómo la contaminación ambiental eleva riesgo de infarto |
|
| Sector Salud |
| Jueves, 29 de Abril de 2010 17:14 |
Una investigación entre centros de estudios de Estados Unidos y México demostró que el material particulado fino (PM 2,5) sirve como "vehículo" para transportar restos de bacterias muertas que pueden afectar la estructura del corazón, lo que aumenta el riesgo de accidente cardiovascular.
El conocido material particulado fino (PM 2,5) no sólo es el responsable principal de las más recurrentes enfermedades respiratorias en invierno, sino que también tendría injerencia en enfermedades cardiovasculares.
De hecho, un estudio reciente desarrollado por la Universidad Johns Hopkins en 108 ciudades de Estados Unidos, demostró que el aumento de la contaminación ambiental produjo un alza en las atenciones en hospitales por urgencias cardiacas.
A esto se suma una investigación realizada por la Universidad de Montana en Estados Unidos y el Instituto Pediátrico Nacional de México, que explica de qué forma la contaminación invisible puede afectar al corazón.
Es así como tras el estudio –que consideró los corazones de 21 jóvenes con un promedio de edad de 18 años, y que habían fallecidos en accidentes en Ciudad de México, una de las urbes más contaminadas del mundo- se concluyó que el PM 2,5 transporta restos de bacterias muertas (endotoxinas) hacia el torrente sanguíneo y, de ahí, a diferentes órganos. Las endotoxinas se encuentran en el suelo y en deposiciones, y pueden afectar, entre otros, a las células endoletiales del corazón (que recubren su pared interna), hecho que fue descubierto en la investigación.
Para Andrei Tchernitchin, experto en Toxicología de la Universidad de Chile, la inflamación crónica puede producir la muerte de células que componen los músculos del corazón. |

Una investigación entre centros de estudios de Estados Unidos y México demostró que el