| Destacan las numerosas ventajas que tiene América Latina para derrotar la obesidad |
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| Sector Salud |
| Jueves, 20 de Octubre de 2011 14:48 |
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Al mirar a Latinoamérica con ojos de experto en salud pública, el panorama que ofrece esta región es bastante más positivo que la impresión que muchas veces tienen sus propios habitantes, al menos en cuanto a la epidemia de enfermedades crónicas que están afectando al mundo. En esto coincidieron varios expertos nacionales y extranjeros que participaron en la "Cumbre de las Américas y el Caribe sobre prevención de la obesidad y enfermedades crónicas no transmisibles", que finalizó ayer en Valparaíso. "Hay que aprovechar el 'bono demográfico' que tenemos", advierte el ministro de Salud, Jaime Mañalich, refiriéndose a un alto porcentaje de jóvenes y niños que tienen los países latinoamericanos comparados con Europa o Estados Unidos. En su opinión, esto define de inmediato una estrategia: hay que enfocarse en trabajar con los adolescentes, realizando intervenciones educativas para cambiar los hábitos de vida, lo que es más fácil a estas edades y da mejores resultados. Esto porque a un adulto le cuesta más modificar sus costumbres. Valor de la familia Estos y otros factores le dan una importante ventaja a la región, para combatir y derrotar no sólo la obesidad, sino otras enfermedades asociadas como la hipertensión arterial y la diabetes. Por ejemplo, otra característica de América Latina es que la familia sigue siendo importante, lo que facilita que las personas coman juntas y que los cambios de hábitos se transmitan a todo el grupo. "En otros países, junto al aumento de la obesidad se ha producido una desintegración familiar donde, entre otras cosas, cada cual come por su cuenta", explica el doctor Geoffrey Cannon, especialista británico en nutrición y salud pública del American Institute for Cancer Research. En su intervención destacó que el actual momento de crisis global, en que las potencias están preocupadas de lo que pasa en sus economías, ofrece una buena oportunidad para hacer reformas y regular la industria de los alimentos, elevando las exigencias de calidad para que no dañen la salud de las personas. (El Mercurio. Nota completa acá). |
