| Enfermedades cardiovasculares: El mal de los países desarrollados |
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| Sector Salud |
| Jueves, 15 de Diciembre de 2011 16:04 |
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El Mal de los Países Desarrollados
Chile es el cuarto país con mayor prevalencia de obesidad, después de EE.UU., México y Nueva Zelandia, según un informe de la OPS. Esto demuestra que, sin gozar del bienestar económico o nivel educacional de una nación desarrollada, nuestro paí¬s está copiando de ellos sus peores males, entre ellos, las enfermedades cardiovasculares. Hace ya tiempo Chile logró controlar las enfermedades infecciosas, las que siguen siendo la principal causa de muerte en los paí¬ses más pobres, gracias al mejoramiento de las condiciones de vida básicas de la población, como agua potable, alcantarillado y acceso a planes de vacunación. Sin embargo, y pese a tener acceso a comidas saludables, los chilenos están prefiriendo una alimentación rica en calorí¬as, sodio y grasas saturadas. Por otro lado, a pesar de las campañas realizadas y acceso expedito a la información, se mantiene una alta prevalencia en el hábito de fumar. El 48,1% de los chilenos mayores de 40 años presenta riesgo cardiovascular alto. Las enfermedades cardiovasculares son un conjunto de patologí¬as que afectan tanto al corazón como a los vasos, entre las que destacan el infarto cardíaco o cerebral y la obstrucción del riego sanguí¬neo de prácticamente cualquier órgano del cuerpo. Son este tipo de enfermedades las que están acabando con la vida del 35% de la población en EE.UU., y del 45% en Alemania, superando a las muertes por cáncer. Esta amenaza conlleva una tremenda oportunidad, todas estas enfermedades están relacionadas con factores de riesgo modificables por cada uno de nosotros y la receta es simple: comer sano, hacer actividad fí¬sica y no fumar. El Plan Estrategia Nacional de Salud para la década presentado por el Ministerio de Salud, pretende reducir los factores de riesgo modificables de salud. Esto sólo se podrá lograr si cada chileno asume su responsabilidad personal, para su propio beneficio y para el de sus seres queridos.
Chile es el cuarto país con mayor prevalencia de obesidad, después de Estados Unidos., México y Nueva Zelandia, según un informe de la OPS. Esto demuestra que, sin gozar del bienestar económico o nivel educacional de una nación desarrollada, nuestro país está copiando de ellos sus peores males, como lo son las enfermedades cardiovasculares. Hace ya tiempo Chile logró controlar las enfermedades infecciosas, las que siguen siendo la principal causa de muerte en los países más pobres, gracias al mejoramiento de las condiciones de vida básicas de la población, como agua potable, alcantarillado y acceso a planes de vacunación. Sin embargo, y pese a tener acceso a comidas saludables, los chilenos están prefiriendo una alimentación rica en calorías, sodio y grasas saturadas. (ESTRATEGIA) |
