| Estudio sugiere que dieta rica en grasas, junto a ausencia de gen, podría perjudicar al embrión |
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| Sector Salud |
| Martes, 06 de Julio de 2010 18:15 |
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Científicos de la Universidad de Oxford señalaron que una dieta rica en grasas y la ausencia de un gen en la madre pueden influir en la severidad o defectos que presente el bebé, tales como enfermedad cardíaca congénita y paladar hendido, por ejemplo. "Estos son resultados muy importantes porque hemos logrado demostrar por primera vez que las interacciones entre los genes y el medio ambiente pueden afectar el desarrollo del embrión en el vientre", dijo Jamie Bentham, del Centro Wellcome Trust de Genética Humana de la Oxford University, que lideró el estudio. El equipo comparó a ratones sanos con otros a los cuales les faltaba el gen Cited2. Esta deficiencia causa defectos cardíacos en los ratones y los humanos, y puede también conducir a un tipo grave de condición cardíaca llamada isomerismo atrial, en la cual se altera la asimetría izquierda-derecha del corazón. Los investigadores alimentaron a los ratones con una dieta rica en grasas antes y después del embarazo, y luego estudiaron el desarrollo de sus bebés usando imágenes por resonancia magnética. Los resultados fueron comparados con los de otros ratones que fueron alimentados con una dieta equilibrada. Entre las crías que tenían una deficiencia del Cited2, el riesgo de isomerismo atrial se duplicó, dijo el equipo. Y la probabilidad de sufrir paladar hendido se multiplicó por siete cuando las madres comían una dieta rica en grasas. Estos cambios no ocurrieron en los ratones genéticamente normales de las madres con un alto consumo de grasas, lo que sugirió que es la combinación de ambos factores la responsable del aumento del riesgo. Jeremy Pearson, director médico asociado de la Fundación Cardíaca de Gran Bretaña, que financió parcialmente el estudio, dijo que los resultados pueden ofrecer más conocimiento acerca de los defectos de nacimiento en los humanos. "Esta investigación muestra que la dieta durante el embarazo puede afectar directamente la activación de genes en el bebé. El estudio fue en ratones, pero puede existir una relación similar en los humanos", puntualizó. "Esto es alentador porque sugiere que los defectos cardíacos congénitos podrían ser prevenibles mediante medidas como alterar la dieta materna", agregó Bentham. (Reuters). |
