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Cuenta con seis cámaras infrarrojas que captan 240 cuadros por segundo, dos cámaras de video convencionales, dos plataformas de fuerza y un equipo de electromiografía inalámbrico.
El jueves 6 de mayo las autoridades de la Escuela de Kinesiología de la U. de Chile inauguraron el Laboratorio de Análisis del Movimiento, el más moderno de su tipo en el país, cuyo costo asciende a los 180 millones de pesos. El director de la escuela, profesor Mario Herrera, destacó que las nuevas instalaciones se integran a otros dos laboratorios con que ya contaba la institución: Fisiología del Ejercicio y Ergonomía y Biomecánica, que permitirán conformar una unidad integrada de análisis funcional del ser humano. “Este es un proyecto emblemático del programa de desarrollo estratégico de la Escuela de Kinesiología que no sólo está orientada hacia el desarrollo de la carrera en el ámbito profesional y asistencial, sino también en el disciplinar, cuyo objeto de estudio es, justamente, el movimiento”, apuntó el director. De hecho, la generación de esta unidad funcional ha sido clave para que la Escuela de Kinesiología haya sido invitada a participar en la Red Iberoamericana de Análisis Clínico del Movimiento Humano, proyecto liderado por la Universidad de Sao Paulo, el cual persigue intercambiar soluciones a necesidades comunes relacionadas con la interpretación de datos y creación de nuevos protocolos. En tanto, el director académico de la Facultad de Medicina, doctor Alejandro Afani, calificó el crecimiento de la escuela como “extraordinario”, destacando que en el último período ha salido airosa de grandes desafíos tales como el proceso de acreditación y la reforma de pregrado conducente a la innovación curricular. El nuevo laboratorio será fundamental para desarrollar actividades docentes en el pre y postgrado, así como proyectos de investigación y labores de extensión. “El futuro desarrollo de un programa de magíster y doctorado en Kinesiología requiere de tecnologías de punta que permitan realizar estudios de avanzada, estos equipos nos dan el respaldo técnico que requería la escuela para ser un referente nacional y sudamericano en el análisis del movimiento”, resaltó Mario Herrera. Equipos de punta Las nuevas instalaciones cuentan con seis cámaras infrarrojas que captan 240 cuadros por segundo, dos cámaras de video convencionales, dos plataformas de fuerza y un equipo de electromiografía inalámbrico. Al vincularse todos se logra la reconstrucción tridimensional del esqueleto mientras éste se encuentra en movimiento. Ello permite objetivar un evento biológico como, por ejemplo, la marcha del individuo, con datos precisos y referenciales. Por lo tanto, la captura digital del movimiento al usar las cámaras, el registro de la activación muscular con apoyo y balanceo utilizando el equipo de electromiografía de ocho canales y la plataforma de fuerza que permite representar en forma gráfica el centro de presión en relación a distintos segmentos articulares, el cual también arroja información sobre la postura del sujeto, hará posible que se estudien las capacidades funcionales de los individuos. De esta manera, podrán aplicarse protocolos anatómicos y generarse, eventualmente, otros que enriquezcan la docencia, actividad asistencial e investigación. Al respecto, los kinesiólogos Eduardo Cerda y Claudio Rozbaczylo, quienes serán los académicos a cargo del laboratorio, explicaron que los equipos permitirán desarrollar nuevas tecnologías en el ámbito de los implementos deportivos, ayudas técnicas para rehabilitación, herramientas laborales y utensilios de la vida diaria.
“En la actualidad existe un gran interés en generar nuevos productos y validar sus propiedades en relación con su desempeño y las necesidades que tienen las personas. Integrando el quehacer de los tres laboratorios podremos dar respuesta a estas necesidades”, explica el profesor Cerda. El laboratorio también será de gran relevancia en la investigación del movimiento orientada a la rehabilitación de patologías que alteran la funcionalidad del ser humano, tanto en cantidad como en calidad. “Al objetivarse la condición del paciente será posible proponer nuevas intervenciones terapéuticas y contrastar los resultados con evaluaciones cuantificables que nos ayudarán a determinar su verdadera utilidad”, apunta el profesor Rozbaczylo. Por otra parte, ya en el ámbito médico-legal, el laboratorio ayudará a medir la funcionalidad real de un sujeto que está optando a una jubilación anticipada por invalidez. En resumen, las nuevas instalaciones podrán brindar apoyo técnico a instituciones públicas y privadas, además de potenciar la docencia e investigación. (Facultad de Medicina, U. de Chile). |