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Incontinencia urinaria: Un problema frecuente en el adulto mayor E-mail
Sector Salud
Martes, 22 de Marzo de 2011 15:04

En la tercera edad hay que considerar condiciones especiales que pueden desencadenar este problema y que muchas veces son reversibles con pequeñas modificaciones.

A mayor edad aumenta el riesgo de sufrir de incontinencia urinaria, problema que puede deteriorar notablemente la calidad de vida. El estudio SABE (Salud, Bienestar y Envejecimiento), publicado en 2001 y realizado por la Organización Panamericana de la Salud en adultos mayores de países de Latinoamérica y del Caribe, revela una prevalencia de incontinencia urinaria de 25%.

Si bien esta afección puede presentarse a distintas edades y por diversas causas, existen algunos problemas que afectan especialmente a las personas mayores, los que generalmente son reversibles con un tratamiento adecuado. El doctor Pablo Bernier, urólogo de Clínica Alemana, explica que en este grupo, sobre todo en los mayores de 80 años, hay que considerar condiciones especiales que pueden desencadenar incontinencia urinaria transitoria.

En general, son problemas reversibles y su origen está fuera de la vía urinaria, como por ejemplo, inmovilización prolongada, delirio, ciertos fármacos, estitiquez crónica e infecciones urinarias recurrentes, entre otros. Por eso, en el paciente geriátrico, el manejo médico de la incontinencia urinaria tiene un enfoque diferente. "Lo primero que hay que hacer es descartar estas posibles causas, ya que muchas veces basta con hacer pequeñas modificaciones para que la persona mejore", enfatiza.

Cuando estos factores no están presentes, las causas suelen tener directa relación con el funcionamiento del sistema urinario. Estos problemas pueden presentarse a cualquier edad.

En las mujeres -las más afectadas por esta patología-, el tipo más común de incontinencia urinaria es la de esfuerzo, o sea, la pérdida de orina al toser, estornudar o levantar cosas pesadas. Es consecuencia del debilitamiento del piso pelviano, condición en la que se incluyen distintos factores, entre ellos haber tenido partos vaginales, la menopausia y la obesidad. Las alternativas de tratamiento son ejercicios de fortalecimiento (kinesiología) y/o cirugía.

También es frecuente la incontinencia urinaria de urgencia (urge-incontinencia). En estos casos el músculo de la vejiga se contrae de forma desordenada, lo que produce un deseo imperioso de orinar. Esto se llama vejiga hiperactiva y suele presentarse más en mujeres mayores. Aquí el tratamiento puede incluir modificación de hábitos de ingesta líquidos y miccionales, fármacos, neuroestimulación y uso de toxina botulínica intravesical.

En los hombres, el tipo más común de incontinencia urinaria es el generado por la obstrucción de la uretra debido al crecimiento de la próstata que se produce con la edad. Esto se puede traducir en aumento de la frecuencia y urgencia miccional, pérdida de orina involuntaria, chorro urinario débil y levantarse muchas veces en la noche para ir al baño. En estos casos el tratamiento es a base de fármacos y, cuando la retención de orina es importante o los síntomas son muy "severos", la solución es quirúrgica. (Clínica Alemana).