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Sector Salud
Lunes, 07 de Marzo de 2011 16:59

La Facultad de Medicina de la Universidad Católica ha preparado un breve documento donde se explican los rasgos más importantes del rotavirus, un agente que afecta principalmente a niños y cuyos síntomas (especialmente vómitos, diarrea y fiebre) hay que controlar de buiena manera para evitar mayores complicaciones.

Así, el texto detalla que “la infección comienza con fiebre y vómitos por 24 a 48 horas que pueden asociarse a síntomas respiratorios altos y luego aparece diarrea acuosa muy frecuente (hasta más de 10 episodios diarios)”.

Por esto mismo, dentro de sus complicaciones, “la más frecuente es la deshidratación, debido a los vómitos frecuentes y la diarrea que impiden reponer todas las pérdidas de líquidos del paciente”.

Ante este escenario, el documento indica que “para evitar la deshidratación se debe iniciar precozmente aporte de líquido, en forma fraccionada, para evitar los vómitos. Las sales de rehidratación oral (SRO) son recomendadas para evitar la deshidratación y para recuperar a los niños ya deshidratados. Se administran por cucharadas pequeñas cada 5 minutos y si el niño las tolera, se puede dar un mayor volumen. Se recomienda aportar al menos 100cc de SRO (u otro líquido) después de cada deposición alterada”. En cuanto a la alimentación, señala que “también debe entregarse en forma fraccionada (incluida lactancia materna) hasta que el período de vómitos ceda. No se recomienda diluir la leche de la mamadera, aunque sí evitar alimentos ricos en fibra como por ejemplo verduras verdes y preferir frutas como manzana y plátano”.

Y, dada la importancia de reconocer las complicaciones, hay algunos consejos para ello. “Los signos de deshidratación en los niños pueden ser: boca seca, ojos hundidos, llanto sin lágrimas, sed y disminución en orina. Otros síntomas son irritabilidad, rechazo alimentario y decaimiento importante, que pueden ser manifestaciones de un compromiso mayor. El que un niño vomite 4 o más veces en una hora hace pensar que la deshidratación es difícil de revertir con hidratación oral, por lo que debe acudir a un servicio de urgencia”.

Por último, una recomendación importantísima: “El lavado de manos antes de manipular alimentos y especialmente después de mudar a un niño puede disminuir el contagio en salas cuna, jardines infantiles y hospitales”. (Facultad de Medicina, Universidad Católica).