| Libro sobre preparación de fármacos potenciará exportación de hierbas medicinales chilenas |
|
| Sector Salud |
| Martes, 20 de Septiembre de 2011 14:26 |
|
Firmado por el ministro de Salud de la época, Salvador Allende, el último libro que reúne sustancias medicinales reconocidas en nuestro país data de 1942. En el prólogo de aquella farmacopea -libro con instrucciones sobre la preparación de los medicamentos nacionales- se manifestaba el deseo de actualizarla cada dos años. Pero esta puesta al día en realidad tomó 70 años, y el desafío lo asumió hace poco tiempo la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valparaíso. "La farmacopea es la Biblia del control de calidad de los productos farmacéuticos", dice Marcela Escobar, químico-farmacéutica que inició este proyecto y que hoy es directora de Investigación de la U. de Valparaíso. Según dice, "la versión del 42, por su antigüedad, ya no era aplicable a lo que hacemos en Chile". En otros países tienen farmacopeas que son tres tomos gruesos con hojas ultradelgadas, algo monumental si se compara con la que se editará en el país a fin de año, que tendrá alrededor de 200 páginas. La nueva obra cuenta con el financiamiento de InnovaChile de Corfo, además del respaldo de instituciones como el Ministerio de Salud, Instituto de Salud Pública, la Cámara Nacional de Laboratorios Farmacéuticos, el Colegio de Químico-Farmacéuticos y Bioquímicos y Laboratorios Ximena Polanco. Derecho humano Un principio inspirador para los académicos porteños es el concepto europeo de que "el acceso de la gente a medicamentos de calidad es un derecho humano", explica Caroline Weinstein, químico-farmacéutica y directora alterna del proyecto. Para orientar su trabajo, los participantes de esta iniciativa viajaron a Estados Unidos, Europa y Japón, donde conocieron de primera mano la forma de trabajar en esos países. "Aunque los estándares más exigentes los tiene EE.UU., cuya farmacopea tiene más de 200 años, no son fáciles de cumplir, porque usan tecnología de punta, que es cara", dice Escobar. Por eso la guía europea es la más adecuada para Chile, porque da alternativas para hacer control de calidad con equipamientos menos modernos, aunque de excelente calidad. (El Mercurio. Nota completa acá). |
