| Los flacos también pueden estar en riesgo |
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| Sector Salud |
| Jueves, 18 de Noviembre de 2010 16:12 |
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No sólo los obesos “clásicos” –con cuerpo grande, ancho y voluminoso- presentan riesgos para su salud. De hecho, no siempre los kilos de más indican problemas. Hay personas que, aunque tengan un IMC (índice de masa corporal) normal, cuentan con una cantidad de tejido adiposo mayor al recomendable. Son los "flacos obesos". Mónica Manrique, nutrióloga de la Clínica UC San Carlos y del centro Nutramed, precisa que “el problema en estas personas es que el aumento de grasa corporal incrementa la aparición de enfermedades como la hipertensión, diabetes, hipercolesterolemia, hígado graso y otras alteraciones metabólicas asociadas a un mayor riesgo cardiovascular, la principal causa de muerte en la población chilena". Más detalles sobre esta situación agrega el doctor Víctor Saavedra, presidente de la Sociedad Chilena de Obesidad, quien señala que, para que una mujer caiga en este grupo, debe tener más del 30% de su peso total constituido por tejido adiposo. Para el caso de los varones, el porcentaje es de un 25%. Esta categoría se presenta, en el caso de las mujeres, en alguien que tiene un IMC bajo 25, pero con un perímetro de cintura mayor a 88 cm.; en el caso de los hombres, el perímetro de cintura es superior a 102 cm. En ambos casos, lo que se refleja es una gran cantidad de grasa abdominal. La doctora Manrique explica que “no es la grasa subcutánea, que está bajo la piel, sino que es de origen visceral, más profunda y que rodea a órganos como el hígado, intestinos o el bazo". Este tejido adiposo libera ácidos grasos al torrente sanguíneo, lo que desencadena patologías como las ya mencionadas y que en medicina se conoce como síndrome metabólico. La semana pasada, durante el X Congreso de Obesidad y Trastornos Alimentarios, desarrollado en Mar del Plata, Argentina, se presentaron una serie de investigaciones sobre el tema. A la tradicional clasificación de obesidad androide y ginoide, hoy existe una nueva clasificación. Así precisa Saavedra, señalando que se trata de los pacientes obesos, pero metabólicamente sanos (o sea, con niveles adecuados de colesterol, sin hipertensión o intolerancia a la glucosa, etc.), y aquellos delgados, pero cuyo tejido graso es cualitativa, cuantitativa y funcionalmente dañino. La nota de alarma está en que hoy se sabe que una persona con peso normal, pero sedentaria, tiene más riesgo de enfermar o morir por problemas cardiovasculares que alguien con sobrepeso, pero activo físicamente. (El Mercurio). |
