| Medicina nuclear: el nuevo avance en el diagnóstico de afecciones renales infantiles |
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| Sector Salud |
| Lunes, 04 de Abril de 2011 10:52 |
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A diferencia de la ecografía, no sólo permite ver el riñón, sino que observar cómo está funcionando. La frecuente fiebre infantil tiene como destino, en la mayoría de los casos, el paracetamol del botiquín de la casa. Si el niño llega a la consulta médica, lo más probable es que sea tratado por una otitis o faringitis. ¿Hay otra posibilidad? Varias. Una, de hecho, es de cuidado: cualquier niño que presenta fiebre sin un diagnóstico claro debería pasar por un examen de orina. "Cuando viene la fiebre no se sospecha de las infecciones urinarias, pero si se presentan con alguna frecuencia en niños chicos, puede que a los cinco años tengan el riñón bastante dañado", advierte José Manuel Escala, cirujano pediatra de Clínica Las Condes y presidente de la Fundación Mater, institución que se encarga de detectar enfermedades urológicas y renales en niños de escasos recursos. El objetivo es evitar que presenten insuficiencia renal crónica y pasen por diálisis y trasplantes con el paso del tiempo. Escala agrega un dato: un tercio de los lactantes que presentan infección urinaria febril puede tener una patología urológica, como son el reflujo o la obstrucción de las vías urinarias. Por eso, la infección urinaria febril en un niño es una señal de alerta inmensa. De hecho, el diagnóstico temprano en los niños reduciría en 20% las enfermedades renales. Un papel fundamental es ese diagnóstico precoz está en la tecnología que, además, cada vez es menos invasiva, explica Escala. Lo más avanzado hoy en detección de funcionamiento del riñón es la medicina nuclear. Hasta hace algunos años, no había cómo ver en forma directa cómo funcionaban los riñones. Lo permitía un examen de sangre que medía la creatinina: si estaba alta, era indicador de que el riñón estaba funcionando mal. "Pero era una manera indirecta y tardía", cuenta Escala. "Cuando la creatinina ya está muy arriba, es que el riñón está muy mal". La cámara Gama mejoró esta realidad. Permite detectar los daños renales de forma precoz, de manera que los niños no lleguen a un trasplante renal. La idea es hacerles seguimiento a los niños que presenten infección urinaria, porque antes, luego de la detección, se les hacía tratamientos o una ecografía donde podían aparecer los riñones en perfecto estado. Ello, porque la pantalla no entrega detalles de cómo funciona el riñón. La cámara Gama sí. "Es una forma de ver la función renal. En vivo y en directo", resume Escala. Permite ver y cuantificar daños en el parénquima renal -tejido funcional del riñón- y, además, seguir el funcionamiento del riñón por 30 minutos y en todo su proceso. "Es muy importante en el diagnóstico de los niños que tienen alguna obstrucción o hidronefrosis, alteraciones que impiden que el líquido que llega al riñón se vacíe de manera normal", explica Leila de Sousa, experta de la Corporación Mater. También permite obtener imágenes del riñón en 3D. "No se hace mucho, porque es muy difícil inmovilizar a los niños tanto tiempo para tomar esa imagen. Pero en algunos casos de malformaciones se puede obtener mejor información, por ejemplo, la profundidad de un tumor", añade De Sousa. La Corporación Mater es la única institución que tiene esta tecnología para niños con problemas renales en el país. "Es uno de los grandes avances para mejorar el diagnóstico", concluye Escala. (La Tercera). |
