| Médicos aconsejan qué hacer ante los accidentes más comunes en menores de 2 años |
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| Sector Salud |
| Viernes, 08 de Abril de 2011 15:02 |
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Las sillas para el auto tienen fecha de vencimiento, no hay que hacer vomitar a un niño, ni ponerle hielo en una quemadura, son algunos de los datos que los padres deben tener en cuenta. La casa puede ser un lugar peligroso para un niño. De hecho, "más del 50% de los accidentes en menores de dos años se producen en el hogar", advierte la doctora Katherin Falck, jefe de la Central Médica Help. Prevenir estos accidentes y saber actuar cuando ocurren puede mejorar el pronóstico del niño. Sillas de auto: "Un niño suelto dentro de un auto es como un bólido al momento de un choque", advierte el doctor Carlos Hinzpeter, pediatra de la Clínica Las Condes y autor de la página www.noaccidentes.com . Por eso, agrega, la silla para auto puede salvar su vida. "La Asociación Americana de Pediatría acaba de recomendar que todos los niños menores de dos años viajen en la silla mirando hacia atrás. Y ningún niño menor de 13 años debe ir en el asiento delantero", advierte. Pero además de usarlas, hay que hacerlo bien: "Se debe respetar la fecha de vencimiento de la silla (habitualmente seis años), desecharlas si el auto en que estaba sufrió un choque y ajustar los seguros y correas, según las instrucciones del fabricante". Quemaduras: Niños en la cocina o en los brazos de sus papás, mientras éstos beben líquidos calientes, son las principales causas de quemaduras en casa. También son un riesgo los hervidores, cuyo cable queda al alcance de los más pequeños, y el uso de los quemadores delanteros de la cocina. Si se produce una quemadura hay que "poner la zona afectada de inmediato bajo agua fría corriendo, para así detener el daño en los tejidos" , dice la doctora Katherin Falck. Luego, cubrir la herida con una tela limpia que no genere pelusas y llevar al niño a urgencias. "Jamás se debe poner hielo sobre una quemadura, porque puede producir una lesión por frío", advierte el doctor Héctor Araníbar, pediatra del Departamento de Urgencia de la Clínica Alemana. Y agrega que tampoco se deben aplicar aceites, cremas o ungüentos sobre la herida: "Esto puede dificultar la evaluación de la zona quemada y aumenta el riesgo de infección". Andadores: A diferencia de lo que ocurre en Chile, en países desarrollados los andadores están prohibidos; alerta el doctor Hinzpeter, quien aconseja no comprarlos. "Los niños moviéndose en andador tienen más riesgo de caerse, pegarse en la cabeza o tirar de un mantel y que le caigan las cosas encima. Y ningún estudio ha demostrado que su uso ayude a caminar antes o a fortalecer las piernas", sentencia el doctor Héctor Araníbar. Intoxicaciones: Las principales intoxicaciones infantiles son por consumo de medicamentos y de productos de aseo. Si el niño consume alguno de estos productos, nunca hay que "hacerlo vomitar, porque al meterle los dedos en la boca queda abierta la vía respiratoria, lo que puede derivar en que aspire el vómito y se produzca una neumonitis química, cuya mortalidad es importante", dice el doctor Juan Carlos Ríos, subdirector del Centro de Información Toxicológica de la UC (CITUC). "Se le puede dar un poco de leche, agua o jugo y, dependiendo de su estado, llevarlo a urgencias". También es posible pedir orientación al CITUC (F: 635 3800) las 24 horas. Asfixia por inmersión: Las asfixias por inmersión son los accidentes menos frecuentes, pero su mortalidad es más alta. Estos pueden ocurrir no sólo en piscinas. También en la tina o incluso si el niño cae dentro de un balde, advierte el doctor Araníbar. Si esto ocurre, lo primero es sacarlo del agua. Si no responde a estímulos, hay que llamar a una ambulancia "e iniciar a la brevedad maniobras de reanimación cardiopulmonar básicas", dice la doctora Falck. Para eso, ponerlo de espalda sobre una superficie dura, despejar su vía aérea y si es menor de un año, cubrir su boca y nariz con la boca y expulsar dos bocanadas cortas de aire. Si es mayor, hacer lo mismo cubriendo sólo su boca y ocluyendo la nariz. "Hay que alternar dos ventilaciones y luego comprimir 30 veces el tórax en la zona del esternón con el talón de la mano en forma enérgica, continuando en forma alternada este ciclo de dos ventilaciones y 30 compresiones hasta que tenga algún tipo de respuesta o nos releve un profesional de salud que continúe las maniobras". |
