| Médicos y laboratorios farmacéuticos: Una relación al límite |
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| Sector Salud |
| Viernes, 25 de Noviembre de 2011 14:28 |
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Mientras el objetivo principal de la industria farmacéutica es producir ganancias, los médicos tienen como propósito fundamental velar por la salud de los pacientes. A pesar de que las alianzas entre los médicos y la industria pueden generar avances en la medicina, también pueden crear situaciones de conflicto. "Por ejemplo, cuando las decisiones de los médicos para curar a sus pacientes tienden a favorecer los objetivos financieros de las empresas farmacéuticas", indica el Dr. José Rodríguez Portales, Secretario de la Academia Chilena de Medicina.
Para complicar un poco más el cuadro, puntualiza el profesional, en Chile los médicos no tienen internalizada la necesidad de invertir en su propio perfeccionamiento y esperan que éste sea cancelado por la industria. "Por lo mismo ya es una práctica común de que los médicos reciban de parte de los laboratorios farmacéuticos invitaciones a congresos, cursos e, incluso, el financiamiento en la formación de una sub-especialidad", puntualiza el Secretario de la Academia Chilena de Medicina.
Si bien la educación financiada por la industria beneficia a médicos y pacientes, por otra parte se corre el riesgo del sesgo consciente o inconsciente que pueda tener el médico a la hora de prescribir medicamentos y favorecer a cierta marca.
Según un estudio del American College of Physicians-American Society of Internal Medicine, muchos médicos piensan que son impermeables a la influencia comercial. Sin embargo, la evidencia científica muestra que aceptar regalos de cualquier envergadura de la industria farmacéutica, incluso muestras de medicamentos, puede comprometer el juicio sobre la información médica y las posteriores decisiones sobre el cuidado del paciente.
Realidad chilena
Como en Chile está prohibido realizar publicidad en medios masivos de medicamentos que requieren prescripción, la industria farmacéutica dirige su marketing al médico, quien finalmente será el que decidirá por el paciente.
Frente a este escenario, la Academia Chilena de Medicina postula que es responsabilidad del médico determinar si un regalo es aceptable. "Hay obsequios modestos como un lápiz o un cuaderno que no es reprochable aceptarlos. Sin embargo, hay otros regalos o servicios que claramente están reñidos con la ética porque obligan al médico a corresponder al laboratorio", señala el Dr. Rodríguez.
Declaración de conflictos de interés
En Estados Unidos y Europa se ha avanzado mucho en esta área, al punto que han llegado a establecer cuáles son los regalos que si el médico los oculta se consideran una falta a la ética, entre ellos se incluyen invitaciones a restaurantes, congresos, viajes y pagos de honorarios para promocionar temas que vayan en beneficio de la industria.
Diferente es el caso del financiamiento en trabajos de investigaciones. "La empresa farmacéutica puede perfectamente financiar un estudio y pagarle al médico por su trabajo. No obstante, el profesional que recibe dicha remuneración está obligado a declarar este conflicto de interés cada vez que tome una decisión en la que esté involucrada la industria farmacéutica. Tal es el caso de un médico que pertenece a un comité de adquisición de medicamentos para un hospital, que expone en un congreso sobre cierta enfermedad o que publica un trabajo científico asociado con un medicamento".
A diferencia de lo que ocurre en países como España, que cuentan con una legislación que detalla los límites y el valor de los obsequios y la hospitalidad que un médico puede aceptar, en Chile la decisión de declarar conflictos de intereses está sujeta a la voluntad de cada médico y la realidad demuestra que esto se cumple a medias. "En este momentos son las sociedades científicas las que están obligando a declarar conflictos de intereses, pero no existe una legislación al respecto y tampoco creo que exista en el mediano plazo", indica.
El Dr. Rodríguez agrega que en general en Latinoamérica los médicos todavía no toman cabal conciencia de que el valor de sus regalos lo pagan los pacientes o el Estado, al encarecer el valor de los medicamentos.
Visitadores médicos
Uno de los personajes claves en la relación médico – empresa farmacéutica son los "visitadores médicos", personas que están dispuestas a esperar en las consultas médicas todo lo que sea necesario con tal de abordar al médico y promover un medicamento. "Los visitadores son importantes porque muchas veces si no fuera por ellos no sabríamos qué medicamentos están saliendo en el mercado. Sin embargo, no hay que olvidar que su objetivo final es vender y que por lo mismo esta relación debe estar exenta de presiones indebidas. Frases del tipo 'Doctor: ¿cuánto ha recetado de mi producto? o ¿se ha acordado de nosotros?' son actitudes totalmente reprochables porque es como poner al médico a rendir examen", indica el Dr. Rodríguez.
Junto con hacer énfasis en el profesionalismo de cada médico, la Academia Chilena de Medicina resalta la importancia de que los médicos mediten sobre los aspectos éticos involucrados en su relación con la industria farmacéutica.
"Si bien el apoyo de la industria es fundamental a la hora de realizar congresos y, por ende, contribuir al perfeccionamiento, su génesis responde claramente a un interés comercial".
Doctor José Rodríguez Portales, Secretario de la Academia Chilena de Medicina, señala en una columna de opinión que "mientras el objetivo principal de la industria farmacéutica es producir ganancias, los médicos tienen como propósito fundamental velar por la salud de los pacientes". A pesar de que las alianzas entre los médicos y la industria pueden generar avances en la medicina, también pueden crear situaciones de conflicto: por ejemplo, cuando las decisiones de los médicos para curar a sus pacientes tienden a favorecer los objetivos financieros de las empresas farmacéuticas. (INSTITUTO DE CHILE)
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