| Se incrementan accidentes cerebrales en adultos jóvenes y en niños |
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| Sector Salud |
| Jueves, 10 de Febrero de 2011 12:06 |
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Cada vez se observan, a nivel mundial, más casos de infartos cerebrales en adultos jóvenes, e incluso en niños. Este fenómeno ha provocado la preocupación de los especialistas. Un accidente cerebro vascular (ACV) isquémico se produce cuando un coágulo obstruye una arteria en el cerebro, impidiendo la irrigación de la zona afectada, provocando la muerte de neuronas. Sus consecuencias van desde la discapacidad parcial hasta la muerte. Aunque los ACV afectan principalmente a mayores de 65 años, expertos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC) detectaron que entre 1994 y 2007 los casos en ese país se elevaron en 51% entre los hombres de 15 a 34 años, y 47% entre los de 35 a 44 años. Sin embargo, la cuota también aumentó en niños de 5 a 14 años, elevándose en un 31%. Por el lado de las mujeres, las hospitalizaciones por infartos cerebrales aumentaron 36% entre las de 35 a 44 años; 17% entre las de 15 a 34 años y 36% entre las niñas de 5 a 14 años. "No podemos asociar nada en particular a esta tendencia en pacientes más jóvenes, pero creo que el rol que juegan la obesidad y la hipertensión desencadenarán una gran discusión", dijo la doctora Xin Tong, líder del estudio. "Este fenómeno sorprende y preocupa", acota el doctor Manuel Campos, neurocirujano de la Clínica Las Condes, quien señala que los factores de riesgo de un ACV son hipertensión, tabaquismo, diabetes, colesterol alto, sedentarismo, obesidad y estrés, "los que estamos viendo cada vez más en gente joven". El doctor Arnold Hoppe, jefe del Servicio de Neurología de la Clínica Alemana, indica que el alza entre las personas jóvenes representa un cambio de tendencia frente a la reducción en la mortalidad por ACV, que se está registrando en personas mayores de países desarrollados. "Lo preocupante es que es más probable que frente a una mujer de 35 años, el médico de urgencia interprete los síntomas como una crisis nerviosa más que como un ACV, lo que hace perder la posibilidad de un tratamiento oportuno con drogas que disuelven el coágulo, ventana que para los infartos cerebrales se limita a las 4,5 primeras horas", afirma Hoppe. (El Mercurio). |
