| Síndrome del colon irritable: Una dieta saludable puede ayudar a combatirlo |
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| Sector Salud |
| Jueves, 30 de Diciembre de 2010 12:42 |
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El síndrome de colon irritable es una de las enfermedades más recurrente entre los chilenos, de ahí la importancia de tomar las medidas pertinentes, ya sea para su tratamiento o para su prevención. Ana María Madrid, doctora y jefa del Laboratorio de Enfermedades Funcionales Digestivas del Hospital Clínico Universidad de Chile, señala que este síndrome “es la primera causa de consulta gastroenterológica y también en medicina general. El 60% de la población sufre algún tipo de molestia abdominal, según un estudio que aún no publicamos". En otro estudio que realizó la doctora Madrid en Santiago, se concluyó que la cantidad de capitalinos que sufren intestino irritable bordea el 25%, un índice mayor a la tasa promedio mundial, que es de un 15%. El malestar abdominal, diarrea o estitiquez son los síntomas más frecuentes de este problema, que afecta mayormente al sexo femenino, como señala Rodrigo Valderrama, gastroenterólogo de Clínica Alemana, indicando que “es más frecuente en las mujeres: por cada tres casos, hay uno en hombres”. Las causas pueden estar en factores hormonales y culturales, como el inhibir con mayor frecuencia su deseo de ir al baño, favoreciendo el estreñimiento. Asimismo, la dieta, cada vez menos rica en fibras y en líquidos, contribuye a acentuar las molestias. Aquí, algunos consejos dietéticos para dar la pelea frente al síndrome de intestino irritable: - Comer pequeñas cantidades de alimento al día, pero sin incrementar el consumo de calorías. - Incluir alimentos ricos en fibra (cinco porciones de frutas y vegetales al día). - Aumentar el consumo de pescado (en lo posible, tres veces a la semana). - Reducir el consumo de alimentos altos en grasas. - Preferir carnes con bajo contenido graso (pollo, pavo). - Aumentar el consumo de agua (2 litros por día), y evitar el café, las bebidas gaseosas y el alcohol. - Comer con calma y masticando bien cada alimento. - Consumir productos lácteos fermentados (probióticos). - Practicar ejercicio y evitar el tabaco. - Mantener un peso adecuado. (El Mercurio). |
