Una de Cada Diez Recetas son Impugnadas como Ilegibles por Culpa de la "Letra de Médico" E-mail
Noticias - Sector Salud
Jueves, 24 de Diciembre de 2009 07:57

Colegio de Químico Farmacéuticos pide implantar con urgencia el sistema de prescripción electrónica para minimizar los errores. 

Si alguna vez un químico farmacéutico ha tomado la receta que le entregó su doctor y le pregunta cuáles son sus síntomas, no dude que es indicativo de que, tal como usted, el profesional que tiene enfrente no entiende lo que dice la prescripción y utiliza un sistema de descarte para poder interpretar de manera correcta qué debe dispensar.

La agudeza visual y sus conocimientos farmacológicos son los únicos aliados que tienen estos profesionales para asegurarse de que se lleve de la farmacia lo mismo que dice en la receta. Así se puede descartar si lo indicado por el facultativo es, por ejemplo, "clorpropamida" (medicamento hipoglicemiante) o "clorpromazina" (un tranquilizante mayor) o tal vez "clorfeniramina" (antialérgico), que son similares al escribirlos, y que la supuesta mala letra de los médicos ayuda a encriptar.


En Chile, el único estudio que aborda el tema es una tesis de la Universidad Católica que afirma que el 3,4% de las recetas que no cumplen la norma establecida en el código sanitario son ilegibles. Y que una de cada diez recetas son impugnadas en las farmacias.


Si se buscan ejemplos en el exterior, en Estados Unidos sí existen datos: unos 7 mil pacientes mueren cada año en ese país por culpa de la mala letra de sus médicos, según el Instituto de Medicina de la Academia Nacional de Ciencias estadounidense.

Otro de los estudios sobre la materia es del departamento de Cardiología del Royal Infirmary of Edinburgh, Escocia. En este caso se planteó una de las hipótesis más recurrentes: la prisa con la que escriben los médicos, que superaría a otras profesiones. El resultado fue que "la letra de los doctores fue significativamente menos legible y escribieron significativamente más rápido".

Estos resultados no son válidos para el presidente del Colegio Médico, Pablo Rodríguez, quien asegura que el deterioro de la caligrafía no es excluyente de la profesión médica, sino un proceso generalizado que sería causado por el aumento del uso del computador, en desmedro de la escritura a mano. Aún así, entrega algunas claves sobre el mismo tema: "A veces la sobrecarga de trabajo de los médicos en cuanto a la labor administrativa (ficha clínica, solicitud de exámenes, la licencia médica, la receta, y con tiempos muy acotados) contribuye a que se cometan errores", y agrega que "eso no justifica que el médico escriba mal o no se preocupe de escribir mal o sin letra clara. No lo justifica, pero contribuye".

Una óptica distinta aporta la presidenta del Colegio de Químico Farmacéuticos, Soledad Velásquez, quien plantea que los problemas de ilegibilidad de las recetas sólo pueden ser contrastados con el entrenamiento que reciben los profesionales farmacéuticos, y pone en el tapete que la responsabilidad en la dispensación del medicamento es del químico farmacéutico. Incluso expone que actualmente existe un sumario contra una farmacia de las grandes cadenas por entregar un fármaco erróneamente a un cliente.

De ahí que propone la instauración de las recetas médicas electrónicas, que disminuyan el riesgo de equivocación en la farmacia y que permitan asociar un medicamento a una ficha clínica, también electrónica, como ya ocurre en algunas clínicas.

El Mercurio, nacional. Chile.